sábado, 24 de julio de 2010

La batalla de Nabi Saleh: soldados vs niños-The battle of Nabi Saleh: soldiers vs. kids


Español.-
Cuando los soldados israelíes entraron en la aldea palestina asediada de Nabi Saleh el 2 de julio, se vieron enfrentados de inmediato por más de una docena de niños pequeños.
Mientras el ejército israelí está acostumbrado a disparar botes de gases lacrimógenos, granadas de percusión, balas de goma e incluso munición real. 22 muchachos adolescentes, miembros de la unidad Nahal y de la brigada de infantería Kfir, tenían a su cargo la tarea de reprimir la manifestación semanal en Nabi Saleh y se vieron frustrados por niños que los rodearon y se burlaban de ellos. En un momento, el comandante de la división llegó a estar tan molesto que vociferaba por su radio, que necesitaba más fuerzas de seguridad.
Los soldados fuertemente armados se enfrentaron visiblemente confundidos a un espectáculo de niños de siete años de edad que nos dan una muestra clara de la dinámica del poder desigual y el escenario en el que está planteado el conflicto israelí-palestino. También pone de relieve la realidad de la vida de los niños en los Territorios Ocupados. Juegan al fútbol y a la pelota, entre las falanges de los soldados dispuetos a disparar proyectiles letales a sus vecinos a pocos metros de distancia, la vida cotidiana es un acto de resistencia.
¿Por qué los niños participan en protestas populares? Consideremos el caso de Ni'lin, un pueblo palestino en lucha popular contra la construcción del muro de separación que divide las propiedades privadas de muchos palestinos ya que el muro atraviesa sus tierras. El ejército israelí detuvo allí a tres miembros de un comité popular, son dirigentes políticos del pueblo y los trasladó a prisión en penosas condiciones en la cárcel de Ofer. Fueron detenidos sin cargos durante un ataque nocturno, sometidos a tortura psicológica por el Shabak (Servicio General de Seguridad de Israel), y se encuentran detenidos de forma indefinida.
"Todos tienen miedo de protestar ahora", confiesa Saeed Amireh, un residente de Ni'lin de más de unos veinte años de edad. "Puedo participar en las manifestaciones porque estoy solo. Pero para aquellos de nosotros que tienen esposas e hijos, ir a la cárcel es lo peor. ¿Cómo podemos trabajar para nuestras familias o saber qué está pasando con nuestra esposa, si te encierran?" Amireh acaba de regresar de pasar cuatro meses detenido sin cargos en la prisión de Ofer, y la describe como "terrible". Desconoce por completo de qué crimen fue acusado. "Todo lo que acusan son mentiras", dice. "Yo no soy un hombre capaz de ningún tipo de violencia."
Durante la protesta del viernes en Nabi Saleh, las órdenes se escuchaban a todo volumen por las radios de los soldados, pedían fotografiar a algunos de los mayores (léase por "mayores": más de 10 años de edad). Las fotos se usan para identificar objetivos durante las incursiones nocturnas, cuando los soldados entran en los pueblos al amparo de la oscuridad, irrumpen en los hogares y secuestran a niños, adolescentes y jóvenes de sus camas.
Según Lymor Goldstein, un abogado que representa a muchos de los residentes de Ni'lin detenidos por unirse a las protestas, los jóvenes detenidos son inmediatamente sometidos a tortura psicológica por el Shabak: éstos se encuentran en total oscuridad, alimentados a horas extrañas, amenazados, y son interrogados tan pronto como los notan lo suficientemente, golpeados, asustados y desorientados. "Ellos realmente no necesitarían golpearlos para ablandarlos", me dijo Goldstein durante una manifestación en Ni'lin. "La tortura psicológica es tan intensa que casi nadie puede resistirla." (Goldstein me confió que estaba teniendo problemas para recordar nombres específicos a causa de una bala de goma que le atravesó el cráneo durante una protesta en la aldea de Bil'in, en 2006 , causando daños a largo plazo para su visión y la memoria.)

Video de la Policía de Fronteras israelí disparando Goldstein está aquí http://www.youtube.com/watch?v=S3r6VxDkvjw&has_verified=1.)

Debido a que los hombres adultos son especialmente vulnerables a la prisión y que contra los jóvenes ya no hay ningún coto de aplicación violenta, ahora son los niños los que se enfrentan al ejército israelí; niños pequeños han encabezado manifestaciones en Nabi Saleh al menos en tres ocasiones. Por ahora los soldados actuan con moderación hacia los niños (Nahal está salpicada de tendencia izquierdista ciudadanos-soldados que han estado convencidos de que pueden fomentar "el cambio desde dentro" por unirse a una unidad de combate) niños de tan sólo siete años han sido citados a interrogatorios por el Shabak. El Shabak califica luego a estos incidentes de "error", pero los incidentes no son aislados y se reiteran. Nora Barrows-Friedman informó en marzo pasado que un niño de 10 años fue golpeado gravemente durante un ataque nocturno de tropas israelíes a su casa, y luego detenido otro niño fue detenido en un poblado cercano por más de 10 horas. En Nabi Saleh, un joven resultó gravemente herido por las fuerzas israelíes en marzo.
El 2 de julio, los soldados de Nabi Saleh debieron retirarse viendo frustradas sus intenciones de detener más prisioneros que dos activistas israelíes, Yonathan Shapira y Cohen Matan, contra quienes arremetieron con violencia. Aunque Shapira y Cohen fueron acusados sin fundamento por el ejército israelí el portavoz de la oficina adijo que habían atacado a un soldado. Fueron puestos en libertad horas después de su detención.
¿Qué hacen los soldados israelíes en Nabi Saleh, en primer lugar? El pueblo se ha visto asediado por sus vecinos, nacionalistas religiosos del asentamiento israelí de Halamish desde que Halamish fuera construido en 1977, en tierras de propiedad privada de residentes palestinos de Nabi Saleh. Recientemente, los colonos tomaron el control de un manantial de agua dulce que ha pertenecido a Nabi Saleh desde que la aldea local fuera construida en el siglo 19. En diciembre de 2009, los colonos desarraigaron cientos de olivos de la aldea en un intento de anexarse más tierras de Nabi Saleh, en un caso sobre el que no se expide aún la corte israelí. Mientras tanto, los agricultores de Nabi Saleh son objeto de ataques continuos por parte de los colonos y operativos de rutina que les impiden trabajar sus tierras normalmente. El ejército israelí ha llegado con fuerza desde el lado de Halamish, reprimiendo las manifestaciones con una fuerza desproporcionada pero no hace absolutamente nada, para controlar la violencia de los colonos.

Youtube video del incidente:
http://www.youtube.com/watch?v=TJu4T__BDLU

English.-
When Israeli soldiers entered the embattled Palestinian village of Nabi Saleh on July 2, they were immediately confronted by over a dozen small children.
While the Israeli army is accustomed to firing teargas canisters, percussion grenades, rubber bullets and even live. 22 caliber ammunition at adolescent boys, members of the Nahal unit and Kfir infantry brigade tasked with suppressing the weekly Nabi Saleh demonstration were frustrated by the children who surrounded and taunted them. At one point, the division commander became so upset he barked into his radio, “I need backup!”
The spectacle of seven-year-old children confronting heavily armed and visibly confused soldiers offers one of the clearest perspectives of the lopsided power dynamic that animates the Israeli-Palestinian conflict. It also highlights the reality of life for children in the Occupied Territories. They play soccer and dodgeball between phalanxes of soldiers firing lethal projectiles at their neighbors just a few meters away — everyday life is an act of resistance.
Why are children participating in popular protests? Consider the case of Ni’lin, a Palestinian village engaged in popular struggle against the construction of the separation wall across its privately owned land. The Israeli army is holding three members of its small popular committee — the political leadership of the village — in harsh conditions in Ofer prison. They were arrested without charges during a night raid, subjected to psychological torture by the Shabak (Israel’s General Security Service), and are being held indefinitely.
“Everyone is scared to protest now,” Saeed Amireh, a Ni'lin resident in his early twenties, told me. “I can participate in the demonstrations because I am single. But for those of us who have wives and children, going to jail is the worst. How can we work for our families or know what is happening with our wife if we are taken away?” Amireh had just returned from a four month stint in Ofer prison which he described as “horrible.” He is still not sure what crime he was accused of committing. “It’s bullshit,” he said. “I’m not the one doing any violence.”
During Friday’s protest in Nabi Saleh, orders could be heard blaring from soldiers’ radios to photograph some of the older (read: over 10 years old) boys participating in the protest. The photos are used to identify targets for night raids, when soldiers enter the village under cover of darkness, burst into homes and grab the young children and adolescent boys comprising the village’s shabab from their beds.
According to Lymor Goldstein, a lawyer who represents many of the Ni’lin residents detained for joining protests, the arrested youth are immediately subjected to psychological torture by the Shabak: they are held in total darkness, fed at odd hours, threatened, and interrogated as soon as they become sufficiently scared and disoriented. “They don’t really need to beat them,” Goldstein told me during a demonstration in Ni'lin. “The psychological torture is so intense that almost no one can resist it.” (Goldstein confided to me that he was having trouble recalling specific names because of a rubber bullet that pierced his skull during a protest in the village of Bil’in in 2006, causing long term damage to his vision and memory.

Video of the Israeli Border Police shooting Goldstein is here http://www.youtube.com/watch?v=S3r6VxDkvjw&has_verified=1.)

Because grown men are particularly vulnerable to imprisonment and adolescent boys are targeted with just about any kind of violence the Israeli army wants to level against them, young children have led the Nabi Saleh demonstrations on at least three occasions. While the soldiers acted with general restraint towards the kids (Nahal is peppered with left-leaning citizen-soldiers who have been convinced they can foster “change from within” by joining a combat unit) children as young as seven have been called in for recent interrogations by the Shabak. While the Shabak called the incident a “mistake,” it is not isolated. Nora Barrows-Friedman reported last March on a 10 year old who was badly beaten during a night raid of his home by Israeli troops, then detained in a nearby settlement for 10 hours. In Nabi Saleh, a young boy was critically injured by Israeli forces in March.
On July 2, the soldiers in Nabi Saleh wound up taking their frustrations out on two Israeli activists, Yonathan Shapira and Matan Cohen, violently subduing and arresting them. Though Shapira and Cohen were baselessly accused by the Israeli army Spokesman’s Office of “attacking” a soldier, they were released hours after their detention.
What are Israeli soldiers doing in Nabi Saleh in the first place? The village has been besieged by its neighbors from the religious nationalist Israeli settlement of Halamish since Halamish was constructed in 1977 on land privately owned by Nabi Saleh’s residents. Recently, the settlers seized control of a fresh water spring that has belonged to Nabi Saleh since the village was built in the 19th century. In December 2009, the settlers uprooted hundreds of the village’s olive trees in an attempt to re-annex land awarded back to Nabi Saleh in an Israeli court case. Since then, farmers from Nabi Saleh have been subjected to routine attacks by settlers and prevented from working their land. The Israeli army has come down firmly on the side of Halamish, suppressing the demonstrations with disproportionate force while doing little, if anything, to prevent settler violence.

Youtube video of the incident:
http://www.youtube.com/watch?v=TJu4T__BDLU

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